Las Molestias que Originan las Varices
Muchas personas creen que la única molestia que sentimos las mujeres con la aparición de varices es su fealdad. Incluso, pacientes
portadores de varices no han notado nunca molestia alguna. Sin embargo, por regla general, son varios los síntomas que aquejan a la
mayoría de las personas que padecen de varices.
En esta sección enumeraremos algunas de las molestias mas frecuentes que se originan con la aparición de las varices.
La pesadez de piernas es habitual en personas que sufren de varices. La sensación que se siente es que las
piernas parecen pesar toneladas después de un día de trabajo.
Las personas con varices también manifiestan presentar hormigueos, principalmente en los extremos de las
piernas, cuando se ha estado demasiado tiempo en la misma postura, por ejemplo en la butaca de un cine, tren, avión, etc.
Sensación de calor, quemazón, escozor, picazón, que puede combinarse e imposibilitar en ocasiones calzarse zapatos
muy cerrados, como botas por ejemplo.
La hinchazón o edema de piernas es uno de los síntomas de la insuficiencia venosa y va acompañada siempre de
algunos de los ya citados (o de todos ellos).
Todos estos indicios deben alertarnos ya que son indicios que pueden estar queriéndonos avisar de que seremos victimas de la aparición de nuevas varices. Debemos estar alertas sobre todo si estos síntomas aparecen después de un día de trabajo, de estar mucho tiempo sentado o de pie, al final
de un largo viaje o antes del período menstrual.
Es posible comprobar que reposar acostado, con las piernas elevadas, hace desaparecer estos síntomas y que las piernas están menos hinchadas por la mañana,
al despertar, que al final del día. También es fácil comprobar que caminar, activando la circulación, atenúa todos los trastornos, igual que lo hace el
frío, mientras que el calor los aumenta. Por eso no son aconsejables los climas calurosos.
Algún tiempo después de que aparezcan estos síntomas, las piernas adquieren en algunos sitios una coloración violácea y se cubren de varices. En un
estado ulterior la insuficiencia se volverá evidente, y estas venas dilatadas, serpenteando a lo largo de las piernas, serán verdaderas varices,
que irán acompañadas, antes o después, de lesiones dermatológicas leves – como los eccemas - , o graves – como las úlceras - .
Claro que no es preciso esperar este momento para consultar al médico, ya que cuanto antes se emprenda el tratamiento para la eliminación de las varices, mejores serán los resultados.